sábado, 01 de julio de 2006

HASTA EN EL INFIERNO ASUSTA LA POSIBLE SALIDA DE GARAVITO.

fotos.miarroba.com


Especialistas coinciden en que el asesino Luis Alfredo Garavito no se recuperará

En foro de EL TIEMPO, afirmaron que Garavito, quien confesó haber asesinado a más de 140 niños, debe permanecer aislado para proteger a la sociedad.

Hernán Santacruz, presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, aseguró que es muy complicado corregir en la etapa adulta patologías como la que padece Garavito.

Explicó que la personalidad, que hace parte de la configuración de cada individuo, después de los 18 ó 20 años quedá definida y a medida que la persona avanza en su etapa adulta, es cada vez más difícil de cambiar.

Santacruz resaltó que en la personalidad de Garavito se destacan la malignidad (hace el mal y lo disfruta) y la impulsividad, por lo cual “él sabe que matar niños es malo pero eso no impide que lo haga”.

Para Ricardo Yamín, presidente de la Sociedad Colombiana de Psicoanálisis, a pesar de que en esta enfermedad la impulsividad decrece con los años, encontrar una cura o un tratamiento es imposible.

Yamín añadió que Garavito es una persona con deprivación emocional, es decir, que en determinado momento de su infancia dejó de recibir todo lo que un niño necesita: amor, respeto, reconocimiento de sus méritos, etc.

Santacruz explicó que en la naturaleza orgánica de la enfermedad se encuentra un exceso de testosterona en la sangre y recordó que para encontrar la cura se han intentado múltiples tipos de tratamiento como lobectomías y castraciones químicas y físicas sin ningún éxito.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, el ex procurador Jaime Bernal Cuéllar se preguntó si una persona como Garavito no puede reformarse, qué debe hacer la justicia, pues no se puede esperar a que salga de la cárcel y cometa otro delito.

El jurista señaló que si bien Garavito puede cumplir la pena que le fue impuesta, la Fiscalía debe investigar otros crímenes por los que aún no ha sido condenado.

Además, aunque él solicite la libertad condicional, el juez, teniendo en cuenta las condiciones de su personalidad, debería negarla.

Y en todo caso, si después de pagar por todos sus crímenes, recupera la libertad, el Estado, por vía administrativa y no penal, debe tomar medidas para evitar que vuelva a delinquir.

Bernal Cuéllar aseguró que este caso demuestra que en Colombia no existe una política criminal seria y que cada cierto tiempo se aumentan o disminuyen penas de acuerdo con la coyuntura.

Además, señaló, deben revisarse los beneficios que se conceden a los condenados, pues por el solo hecho de confesar su crimen, un homicida puede rebajar su pena a la mitad, es decir, de 40 a 20 años.

Ángela María Robledo, decana de la facultad de psicología de la Universidad Javeriana, coincidió en este punto y destacó un rezago en la legislación para la infancia y la necesidad de mejorar el tratamiento hacia ellos para evitar sean victimas o victimarios, como en el caso de Garavito.


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CONCLUSIONES DEL PANEL CELEBRADO AYER POR LA CASA EDITORIAL EL TIEMPO
‘Hay que proteger a la sociedad y a los niños de Garavito’: expertos


Todos están de acuerdo: Hay que mantenerlo apartado de la sociedad, pero urge buscar cómo, porque el país aún no tiene una respuesta.

La culpa no es de Luis Alfredo Garavito: si en una reciente entrevista este hombre habló de su intención de convertirse en congresista cuando quede libre en cuatro años, es porque el sistema penal colombiano se lo permite.

La sola posibilidad tiene asombrado al país. Nadie entiende cómo una persona, a la que se le atribuye el asesinato de al menos 140 niños (la mayoría entre 6 y 16 años y de escasos recursos), quede a paz y salvo con la justicia.

En un panel celebrado ayer por la Casa Editorial EL TIEMPO, expertos concluyeron que el país debe buscar con urgencia la forma de evitar que individuos como Garavito queden en libertad, pues sostienen que no hay manera de rehabilitarlos y reintegrarlos a la sociedad.

En el panel participaron Hernán Santacruz, presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría; Ángela María Robledo, decana de la facultad de Psicología de la Universidad Javeriana; Jaime Bernal Cuéllar, penalista y ex Procurador; Ricardo Yamín, presidente de la Sociedad Colombiana de Psicoanálisis, y Rodrigo Córdoba, psiquiatra y profesor de salud mental de la Universidad del Rosario.

Según los expertos, es claro que seres con personalidades antisociales y psicopáticas, como Garavito, deben permanecer vigilados de por vida, pues la posibilidad de que reincidan en sus actos es alta.

Seguimientos hechos en Estados Unidos a asesinos en serie han mostrado que no pueden ser resocializados; es más, cuando quedan en libertad, tras largas condenas, cometen nuevos crímenes en periodos no mayores a un año.

Aunque hay acuerdo en este aspecto, queda la pregunta de cómo hacerlo. Jaime Bernal pidió no esperar a que Garavito salga de la cárcel y cometa un nuevo crimen para volver a condenarlo y tomar los correctivos necesarios para que estos casos no se repitan. “El problema no es que exista él, sino que puede haber muchos otros como él. El país debe estar listo para obrar consecuentemente en estos casos”, afirmaron.

Para Robledo este caso es reflejo del grado de desatención en el que están los niños en Colombia. Crecen solos (muchos no tienen figura paterna y las mamás siempre están trabajando) y en entornos desfavorables que los exponen a convertirse en víctimas o en victimarios en la adultez.

‘No debe haber rebaja de penas’

El ex procurador y penalista Jaime Bernal Cuéllar llamó la atención de la Fiscalía para que agilice las investigaciones de los homicidios cometidos por Luis Alfredo Garavito que no están incluidos en las condenas que ha recibido el homicida.

Bernal dijo que este es un verdadero reto para el órgano investigador que podría evitar la salida de la cárcel de este hombre en menos de seis años.

La Fiscalía ordenó la semana pasada a sus seccionales investigar si hay casos pendientes contra Garavito.

Al referirse a las rebajas de penas, Bernal planteó la posibilidad de una reforma que evite dichos beneficios para homicidas de esta clase.

Esa enmienda debería prohibir cualquier beneficio a personas que cometan estos crímenes y obligaría a que cumplieran la condena total. Bernal, sin embargo, dijo que cualquiera sea la modificación que se aplique al sistema penal para castigar ejemplarmente estos crímenes, debe ir de la mano de una política criminal coherente.

“No es posible –explicó– que pongamos condenas altas para homicidios y en la siguiente reforma, que casi siempre es coyuntural, rebajemos las penas con lo cual se favorecen aquellos que han sido ya condenados”.

¿Pero qué hacer ante una eventual libertad de Luis Alfredo Garavito? El país, responde, no puede esperar a que esta persona “cometa nuevamente los crímenes contra menores de edad, como lo leí hace unos días, para volverlo a condenar”. Su propuesta es que el Estado tome una medida de tipo administrativo que pueda enviarlo a un sitio especial, no de reclusión, sino de vigilancia para evitar que cometa más delitos.

“La Constitución dice que las autoridades deben velar por la protección de los habitantes del país y este caso aplica para esta norma”, señaló.

Por último, el ex funcionario propuso que los jueces de ejecución de penas tengan la oportunidad de ser asistidos por sicólogos, siquiatras, sociólogos y antropológos a la hora de analizar si conceden rebajas a este tipo de homicidas, y si se concede, bajo qué condiciones se otorga.

Aspiración política

"Cuando me llegue la libertad física, en la clandestinidad empezaré a prepararme intelectualmente para llegar algún día, así como van a llegar de pronto unos señores paramilitares o han llegado los señores del M-19, al Congreso de la República. Yo aspiro a llegar allá, para trabajar por la niñez desamparada”.
Luis A. Garavito, en reportaje de ‘El mundo según Pirry’.

‘Es un pedófilo y un sádico’

A los 18 años de edad la personalidad queda configurada. Eso es válido también para lo patológico. A medida que uno avanza en edad la posibilidad de que esa estructura se modifique disminuye; después de los 50 años es imposible cambiar esos rasgos.

Un sujeto con personalidad antisocial o psicopática tiene conciencia de sus actos y es imputable (puede ser juzgado por sus actos).
Ese es el caso de Garavito, por eso está condenado. Él sabe que matar niños está mal, por dos características descritas a mediados del siglo XIX sobre la personalidad antisocial: la malignidad y la impulsividad.

Estos sujetos no se mejoran, no se rehabilitan, no hay esperanza posible para la sociedad respecto a ellos. Considero que no debe ser castigado en un sentido estricto, porque en términos muy finos fue víctima de una conjunción de factores (posibles agresiones, niñez desvalida), pero a eso hay que agregar los aspectos orgánicos.

Hay evidencia creciente de la influencia de la genética en la aparición de estos trastornos; incluso, en algunos casos, estos sujetos pueden tener mucha más testosterona (hormona masculina) en la sangre.

Garavito es un pedófilo y un sádico. El suyo es un caso que se da en el marco de una personalidad antisocial o psicopática. Hay que tenerlo a buen resguardo para proteger a la sociedad y a los niños de él. En apariencia su conducta es aceptable en la cárcel, pero eso tiene una razón simple: allá no hay niños.

‘Este país es cruel con los niños’

Este caso exige una reflexión más profunda sobre cuál es la niñez que tenemos. Colombia es un país cruel con los niños: son millones los que trabajan, los que nacen sin la posibilidad de ser acunados, cuidados, amados; miles son víctimas de abuso en su propia casa.
Tenemos familias que todavía viven como en la Edad Media, con padres que se sienten propietarios de los hijos.

En situaciones como esta surge la controversia, nos rasgamos las vestiduras y pedimos más castigos y penas, pero si miramos el presupuesto que se destina a la niñez en el país nos encontramos con que la ejecución directa de políticas es mínima.

Aquí los niños pobres no son niños. Los porcentajes de adolescentes desplazadas que están gestando a sus hijos en condiciones de carencia y pobreza son muy altos. Me pregunto cuál hubiera sido la reacción de la clase política si dos o tres víctimas de este hombre hubieran sido niños de colegios bilingües de Bogotá, Medellín o Cali. Si hubiera políticas serias a favor de los niños no solo se protegerían de posibles abusos, sino que sería la herramienta más valiosa para evitar que las condiciones desfavorables en la infancia desencaden patrones de personalidad en el adulto, como los de Garavito.

‘No se puede confiar en ellos’

Dentro de los posibles orígenes de personalidades como la de Garavito, hay aspectos relacionados con la niñez de estas personas. Entre las hipótesis figuran las frustraciones en torno a necesidades fundamentales como el amor, la seguridad, el respeto, el éxito y la necesidad de todo niño de que se le reconozcan sus méritos. El caso de Garavito corresponde a los de deprivación afectiva; es decir, reciben suministros afectivos al comienzo de la vida, pero se cortan abruptamente en la niñez.
Estos menores reaccionan con resentimiento y rabia por el abandono de los padres e incluso con conductas antisociales.

Por lo general han carecido de figuras adultas con las cuales puedan identificarse constructivamente. Revisando textos clásicos sobre estos casos, puede decirse que personas como Garavito son inmaduras emocionalmente, gobernados por impulsos básicos primitivos que no pueden controlar. Son desagradecidos, exhibicionistas y egoístas. No pueden percibir ni juzgar sus propias emociones y conductas. No sienten culpa o remordimiento, no aprenden de la experiencia o del castigo; carecen de perspectivas en su vida, no son responsables de nada. Exigen la satisfacción inmediata de sus deseos y viven para el momento. No les importan los sentimientos de los demás, no pueden establecer lazos emocionales con nadie. Manipulan para su beneficio.

No se puede confiar en ellos: se dan cuenta de lo que hacen, pero no son capaces de entender sus motivaciones.
Publicado por calamary @ 21:46 | 1 Comentarios | Enviar

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  • Autor: Invitado
  • Fecha: lunes, 28 de abril de 2008
  • Hora: 5:20
Dios mio que le pasa a las leyes....